VINOS Y CAVAS EN EL BANQUETE DE BODA
La correcta elección del vino y el cava es hoy uno de los aspectos más valorados por los invitados al banquete de boda. Por ello es aconsejable ponerse en manos de los profesionales conocedores de las variedades más adecuadas para acompañar cada plato. Aún así, siempre puede resultar útil saber distinguir los rasgos básicos de nuestros vinos y el tipo de maridaje que recomiendan los expertos.
Generosos. Están producidos con técnicas de elaboración, crianza y conservación especiales. Tienen una gran diversidad de colores, aromas y cuerpos. Entre los españoles más conocidos encontramos los “finos” o “manzanilla”. Normalmente se ofrecerán durante el aperitivo.
Blancos jóvenes aromáticos. Conservan su carácter joven en la acidez, ligereza, aromas a flores y frutas, alegría y ternura. Se consumen 7º y 9º de temperatura, nunca demasiado fríos para poder apreciar mejor su sabor. Son ideales para sopas de pescado, cremas y pescados ahumados.
Blancos secos naturales. Tienen más estructura que los jóvenes y buen equilibrio, acidez y alcohol. Deben beberse en sus dos primeros años. Se consumen entre 7º y 9º de temperatura y combinan con embutidos y pescados azules.
Blancos secos con madera. En algún momento han tenido contacto con madera, generalmente de roble, que les da su sabor característico. Son de un amarillo más intenso, tirando a dorado. Se consumen entre 9º y 12º de temperatura y van bien con sopas, verduras, pescados azules y quesos.
Rosados. Tienen aromas afrutados y florales, son más ligeros que los tintos y tienen más cuerpo que los blancos. Habitualmente se consumen entre 9º y 12º y gastronómicamente se adaptan a platos como arroces o pasta.
Tintos jóvenes. De color rojo intenso, cuerpo ágil y fundamentalmente afrutados y florales en su aroma. Son idóneos para bacalao, guisos de carne y cordero.
Tintos de crianza. Son los más consumidos ya que se encuentran en la mejor etapa de la vida de un vino. Van perdiendo el deje floral y afrutado para evolucionar hacia aromas de especias, madera, minerales… Deben servirse entre los 15 y los 17º y pueden acompañar embutidos, pescados ricos en grasas, carnes, cordero y quesos.
Tintos reserva y gran reserva. Se acentúan los cambios en aroma y sabor y se vuelven complejos y elegantes. Deben servirse entre los 16 y los 19º y ganan calidad si son decantados o aireados. Su maridaje es muy amplio: arroces, setas, cordero, carnes rojas y blancas, tocino, caza y quesos curados y azules.
Dulces. Tienen un elevado contenido de azúcar. Englobamos vinos muy diferentes entre si pero todos ellos con mucha personalidad. Acompañan postres, quesos azules o aperitivos.
Espumosos. Básicos en el banquete de boda ya que son símbolo de alegría, felicidad y fiesta. El más famoso es el Champagne. En España se agrupan bajo la “Denominación Específica Cava”. Según la cantidad de azúcar que lleva el licor se distinguen diferentes variedades: brut nature, extra brut, brut, extra seco, seco, semi y dulce. Según el tipo se podrán tomar a lo largo de toda la comida, aunque en la boda se suelen servir con en aperitivo y antes del postre, momento del esperado “Brindis”.